Colegio Oficial
de Ingenieros Agrónomos
de Aragón, Navarra y País Vasco

La profesión de las mil caras que roza el pleno empleo pero no encuentra candidatos

Ayúdanos a difundir la información!. Comparte este contenido en tus redes sociales!

Sede, 10/01/22


El Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Andalucía, y varios profesionales, analizan cómo es el día a día, los salarios y los retos del ingeniero agrónomo
Producir más con menos. El gran reto que presenta la agricultura del futuro, con una población cada vez más creciente y recursos limitados, tiene que llegar de la mano de los ingenieros agrónomos.
Sin embargo, se trata de una profesión que acusa la falta de profesionales, sobre todo en los últimos años. Pero, ¿por qué está pasando esto si roza el pleno empleo? Según el decano del Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Andalucía (COIAA), Jerónimo Cejudo, es preciso que se transmita claramente que el ingeniero agrónomo tiene muchas más competencias que las estrictamente vinculadas con la actividad agraria. Trabaja en la transformación de la materia prima en alimentos, en las actividades de planificación territorial, en sus infraestructuras, en el diseño de tecnología, etc.
Es necesario «visibilizar el amplio abanico de oportunidades profesionales que abre la formación de ingeniero agrónomo es clave para la atracción de los jóvenes a la profesión», insiste.
Probablemente, otro factor que ha condicionado el flujo de estudiantes, es el «menor atractivo del mundo rural y la agricultura en nuestra sociedad», insiste Cejudo. El mundo rural y la actividad agrícola y ganadera parece no estar de moda para los ciudadanos, a pesar de su relevante papel en la situación de pandemia.
El Plan Bolonia trajo confusión
Además, el decano del Cooia pone el acento en que hay «información confusa» entre los estudiantes, las empresas y la sociedad. «El Plan Bolonia ha generado confusión entre profesiones, que pueden parecerse pero que son diferentes«, asegura. «Los jóvenes que han terminado el Grado en alguna de las Escuelas de Ingeniería Agronómica creen que están habilitados para ejercer como Ingenieros Agrónomos y no es así. Legalmente, hay una gran diferencia entre un ingeniero agrónomo, que ha cursado el Máster habilitante y un Ingeniero Técnico Agrícola, que ha cursado el Grado. Evidentemente, las competencias son diferentes, son profesiones diferentes. De hecho, en diferentes ramas de la ingeniería, se está poniendo en marcha el máster integrado, es decir sin título de grado, lo que permitirá mejorar el itinerario formativo», detalla

El Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Andalucía, y varios profesionales, analizan cómo es el día a día, los salarios y los retos del ingeniero agrónomo, en una entrevista publicada en Agrónoma del diario ABC.

Producir más con menos. El gran reto que presenta la agricultura del futuro, con una población cada vez más creciente y recursos limitados, tiene que llegar de la mano de los ingenieros agrónomos.

Sin embargo, se trata de una profesión que acusa la falta de profesionales, sobre todo en los últimos años. Pero, ¿por qué está pasando esto si roza el pleno empleo? Según el decano del Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Andalucía (COIAA), Jerónimo Cejudo, es preciso que se transmita claramente que el ingeniero agrónomo tiene muchas más competencias que las estrictamente vinculadas con la actividad agraria. Trabaja en la transformación de la materia prima en alimentos, en las actividades de planificación territorial, en sus infraestructuras, en el diseño de tecnología, etc.

Es necesario «visibilizar el amplio abanico de oportunidades profesionales que abre la formación de ingeniero agrónomo es clave para la atracción de los jóvenes a la profesión», insiste.

Probablemente, otro factor que ha condicionado el flujo de estudiantes, es el «menor atractivo del mundo rural y la agricultura en nuestra sociedad», insiste Cejudo. El mundo rural y la actividad agrícola y ganadera parece no estar de moda para los ciudadanos, a pesar de su relevante papel en la situación de pandemia.

El Plan Bolonia trajo confusión

Además, el decano del COIAA  pone el acento en que hay «información confusa» entre los estudiantes, las empresas y la sociedad. «El Plan Bolonia ha generado confusión entre profesiones, que pueden parecerse pero que son diferentes«, asegura. «Los jóvenes que han terminado el Grado en alguna de las Escuelas de Ingeniería Agronómica creen que están habilitados para ejercer como Ingenieros Agrónomos y no es así. Legalmente, hay una gran diferencia entre un ingeniero agrónomo, que ha cursado el Máster habilitante y un Ingeniero Técnico Agrícola, que ha cursado el Grado. Evidentemente, las competencias son diferentes, son profesiones diferentes. De hecho, en diferentes ramas de la ingeniería, se está poniendo en marcha el máster integrado, es decir sin título de grado, lo que permitirá mejorar el itinerario formativo», detalla.

+info