Sede 19/12/25
El centro tecnológico NEIKER lidera una investigación orientada a integrar bioestimulantes y biofertilizantes de origen natural con fungicidas sintéticos para combatir el mildiu en el viñedo.
La estrategia propone una alternancia técnica: aplicar bioestimulantes en fases fenológicas clave para reforzar las defensas endógenas de la vid y reservar los fungicidas químicos exclusivamente para periodos de máxima presión infectiva. Este enfoque mixto busca superar la variabilidad de los productos naturales en campo, sujetos a degradación por factores climáticos, asegurando la eficacia fitosanitaria con una menor carga química.
Para el colectivo de ingeniería agronómica, esta metodología representa una herramienta técnica avanzada que optimiza el ciclo vegetativo y mejora la resiliencia ante el estrés biótico. Al reducir los residuos en suelo y agua, la estrategia no solo facilita la transición hacia la producción ecológica y el cumplimiento de las normativas verdes europeas de 2025, sino que también aporta un valor competitivo a denominaciones como Rioja Alavesa y Txakoli. Según Ana Díez, investigadora de NEIKER, la clave reside en una planificación ajustada a modelos climáticos para aplicar la dosis precisa en el momento oportuno.

