País Vasco 28/01/26
El centro tecnológico NEIKER impulsa nuevas soluciones técnicas para afrontar los principales retos de la viticultura en un contexto marcado por el cambio climático, la escasez hídrica y la necesidad de avanzar hacia modelos productivos más sostenibles.
En este ámbito destaca el trabajo de Roberto Pérez-Parmo, ingeniero agrónomo colegiado y técnico de NEIKER, quien explica que la estrategia del centro se articula en torno a cuatro ejes clave para el viñedo del futuro: suelo, insumos, entorno y cultivo.
En relación con el suelo, las líneas de trabajo se centran en reducir la erosión y mejorar su salud y funcionalidad. En el eje de insumos, se desarrollan estrategias para una gestión más eficiente de plagas y enfermedades, con el objetivo de disminuir el uso de productos fitosanitarios. El eje del entorno apuesta por el fomento de la biodiversidad como herramienta para aumentar la resiliencia del ecosistema vitícola frente a los efectos del cambio climático.
Por último, en el ámbito del cultivo, se trabaja tanto en la recuperación de variedades tradicionales y minoritarias, algunas sin registros desde hace décadas, como en la optimización y gestión eficiente del riego, un factor crítico ante el incremento de las temperaturas y la mayor demanda hídrica del viñedo.
Estas líneas de investigación se trasladan al sector mediante proyectos de I+D+i aplicada, como la colaboración con la bodega El Mozo Wines, donde se han instalado estaciones climáticas y sensores de temperatura y humedad del suelo para monitorizar las necesidades reales del viñedo. La información generada permitirá mejorar la eficiencia en el uso del agua y contribuir a una mayor calidad de la uva.
La labor desarrollada por NEIKER y por profesionales como Roberto Pérez-Parmo pone en valor el papel de la ingeniería agronómica como elemento clave para garantizar la competitividad, sostenibilidad y adaptación del sector vitivinícola.

