Colegio Oficial
de Ingenieros Agrónomos
de Aragón, Navarra y País Vasco

ASÍ FUE el X Foro Nacional de Desarrollo Rural organizado por el Colegio

Sede 20/02/26


El X Foro Nacional de Desarrollo Rural se celebró en Zaragoza del 10 al 12 de febrero de 2026, en el marco de la Feria Internacional de Maquinaria Agrícola, bajo el lema “El desarrollo rural en el nuevo contexto internacional”. El Foro reunió a representantes de las administraciones públicas, empresas, cooperativas, entidades financieras, universidades y centros tecnológicos, abordando los principales retos estratégicos del medio rural y del sistema agroalimentario.

A lo largo del encuentro se desarrollaron cuatro mesas técnicas: Geopolítica de los sistemas agroalimentarios, Planificación fiscal y patrimonial en la empresa agraria, Condiciones de vida y equidad en el mundo rural y Agenda tecnológica, nuevos técnicos y nuevas tecnologías en el medio rural. De su análisis conjunto se derivan las siguientes conclusiones principales:

1. La agricultura y la alimentación son hoy un acto geopolítico

La producción y el comercio de alimentos se han consolidado como un eje central de la geopolítica global. Las tensiones internacionales, los conflictos armados, las guerras comerciales, el cambio climático y la concentración de recursos han convertido a los sistemas agroalimentarios en factores estratégicos para los países.

En este contexto, China, India y Brasil toman posiciones de liderazgo, Estados Unidos refuerza sus mecanismos de defensa estratégica y Europa diversifica mercados mediante acuerdos comerciales. España, con un sector agroalimentario sólido, dispone de una oportunidad real para ejercer liderazgo alimentario en los ámbitos mediterráneo y atlántico, siempre que apueste por la resiliencia, la innovación, la calidad y una diplomacia alimentaria activa.

2. Ganar dimensión empresarial y apostar por la excelencia es imprescindible

Aunque la situación macroeconómica no presenta actualmente grandes desequilibrios, la microeconomía de muchas explotaciones agrarias familiares revela problemas estructurales: envejecimiento, falta de relevo generacional, déficits formativos y costes crecientes.

El Foro concluye que el sector agroalimentario debe ganar dimensión empresarial para ser competitivo. La integración, la cooperación, la internacionalización y la mejora del acceso a la innovación son herramientas clave para lograr estabilidad y afrontar riesgos futuros. Paralelamente, la apuesta decidida por la excelencia y la calidad, especialmente en productos frescos, se confirma como la única vía eficaz para reactivar el consumo, diferenciarse en los mercados y fidelizar al consumidor.

3. La planificación financiera, fiscal y patrimonial no puede improvisarse

Las decisiones estratégicas en una explotación agraria deben adoptarse desde una visión integral y a largo plazo. El Foro subraya la necesidad de una planificación rigurosa en los ámbitos financiero, fiscal y patrimonial, especialmente ante procesos críticos como el crecimiento empresarial o el relevo generacional.

Padres e hijos deben dialogar, analizar escenarios y reflexionar conjuntamente, apoyados por asesoramiento especializado. Una planificación adecuada no solo genera beneficios económicos y eficiencia fiscal, sino que aporta estabilidad, continuidad del negocio y un valor intangible fundamental: la paz familiar.

4. La maternidad sigue siendo un condicionante estructural en el medio rural

La mejora de las condiciones de vida y la equidad en el medio rural deben abordarse desde un enfoque de justicia social. Persiste una desigualdad estructural de género: las explotaciones gestionadas por mujeres suelen ser de menor tamaño y volumen económico, y la maternidad continúa siendo un factor que condiciona su desarrollo profesional.

La falta de servicios básicos, conciliación, cuidados, transporte o vivienda, intensifica esta brecha. El Foro destaca el papel del asociacionismo y del movimiento cooperativo como herramientas clave para crear estructuras de apoyo social (guarderías, servicios compartidos) y facilitar una mayor participación de las mujeres en los órganos de decisión, de forma progresiva y sostenible.

5. La inteligencia artificial y la robótica serán una tecnología más, pero exigirán capacitación

La inteligencia artificial y la robótica no deben entenderse como una ruptura radical, sino como una evolución tecnológica más, que se incorporará gradualmente al día a día de las explotaciones agrarias. Existe una percepción sobredimensionada de su impacto inmediato; primero deberán asentarse y demostrar su valor añadido real. No hay que olvidar que la IA necesita datos y que las explotaciones agrícolas está sometidas a tres factores, suelo, agua y meteorología, lo cual dificulta la obtención de datos sobre esas variables aplicables  a modelos concretos.

Estas tecnologías incrementarán la automatización de tareas no cualificadas y exigirán personal humano altamente especializado. La conclusión es clara: el factor diferencial no será la tecnología en sí, sino la capacitación humana, la formación continua y la capacidad de interpretar datos y tomar decisiones informadas.

6. Territorios vivos: el desarrollo rural es esencial para toda la sociedad

El medio rural afronta un momento complejo y decisivo, marcado por la inestabilidad geopolítica, las exigencias ambientales, el debilitamiento de la PAC, el desconocimiento urbano de la realidad rural y las dificultades de relevo generacional.

El Foro concluye que el desarrollo rural no es una cuestión sectorial, sino un pilar esencial para el conjunto de la sociedad. Aprovechar las herramientas de planificación, la innovación tecnológica y el talento humano permitirá avanzar hacia un medio rural vivo, competitivo, sostenible e inclusivo, en el que sea posible vivir y trabajar con dignidad. El futuro de lo rural es, en última instancia, el futuro de toda la sociedad, tanto urbana como rural.