Colegio Oficial
de Ingenieros Agrónomos
de Aragón, Navarra y País Vasco

¿Por qué se pelean las empresas por los ingenieros agrónomos?

Sede 05/07/21

Fuente: ValenciaPlaza

Lo han corroborado los colegios de ingenieros agrónomos que operan en la Comunitat Valenciana, Baleares y Murcia: sus colegiados se encuentran en situación de pleno empleo, circunstancia que es extrapolable a todo el colectivo. "En estos momentos no disponemos de colegiados suficientes para cubrir todas las ofertas que nos llegan de las numerosas empresas que confían en nuestras bolsas de trabajo. En muchos casos no podemos aportar más de cuatro o cinco currículums por oferta, para algunas incluso menos y las ofertas para los para los que acaban el máster son cada vez más numerosas e interesantes”, explica José Carbonell, secretario técnico del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Levante.

¿Qué ha pasado para que el mercado esté ávido de ingenieros agrónomos? Hemos hablado con varios de ellos, responsables de empresas que los contratan regularmente, para buscar una explicación a esta situación, tanto desde el punto de vista coyuntural como estructural.

“En los últimos años, y en especial en los últimos 18 meses, se han combinado varios efectos: un cambio en el comportamiento de la demanda, un mayor consumo en los hogares, un incremento de las exportaciones y una subida del coste de las materias primas. Esto ha tenido como consecuencias más inversión, más exigencia y más sofisticación y complejidad en la producción. Las cadenas de suministro, cada vez más internacionales, son muy exigentes en requerimientos técnicos y de calidad en los centros productivos”, apunta Guillermo Prats, ingeniero agrónomo y socio de la consultora Improven, especializada en mejora de la competitividad.

Para José Manuel Carrillo, ingeniero agrónomo de la provincia de Alicante, “vivimos una época de expansión del sector agroalimentario, puesto que cada vez más personas demandan alimentos con altos estándares calidad y muy accesibles, y el ingeniero agrónomo trabaja en esa nueva manera de producción en muy diferentes ámbitos: desde la ingeniería hidráulica, el cálculo de estructuras, la ingeniería de proyectos y la ingeniería de la construcción hasta la gestión medioambiental y la dirección de procesos industriales, sin olvidar la eficiencia energética, tan importante en la actualidad”.

Incide en las nuevas inercias alimenticias Carlos Ledó, CEO de Idai Nature, empresa biotecnológica. “Existe una tendencia global hacia la seguridad alimentaria y no se trata de una moda, esto es algo que ha llegado para quedarse. Todo el mundo se preocupa mucho de la alimentación y hay cada vez más conciencia de que somos lo que comemos. Nuestro trabajo permite a la sociedad disponer de alimentos de calidad, a un precio asequible y en cantidad suficiente. Esa es la función necesaria e irreemplazable del ingeniero agrónomo, y también la explicación a esta situación de pleno empleo”.

Pero si dejamos aparte el pleno empleo, ¿por qué estudiar ingeniería agronómica? “Sin ninguna duda, los ingenieros agrónomos tenemos la capacidad de tener una influencia positiva en la sociedad: ponemos al alcance de la población una alimentación de alta calidad organoléptica y nutricional producida de manera sostenible”, afirma Natalia Falagán. “No hay planeta B y por tanto, desde el punto de vista medioambiental, si no cuidamos el planeta, las siguientes generaciones no podrán habitarlo”, reflexiona Carlos Lledó. “Se trata de una profesión que permite desarrollarse en sectores muy diferentes, y muchos de ellos están cambiando la forma de producir y de cuidar el medio ambiente ya en este momento”, opina Jesús Paniagua. “Todas estas necesidades conllevarán mejores retribuciones para los profesionales bien formados. Es reconfortante saber que los ingenieros agrónomos trabajamos en una buena causa y generando un impacto positivo. Es innegable que es una de las mejores carreras”, concluye Mercedes Iborra.

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